"No es momento de lamentaciones", le espetó la anciana.La miraba abatido y tembloroso,
Encogió, se hizo pequeño, pequeñito,
¡Pobre diminuto en pena!
El miedo atrapado en su mirada
Triste mirada canina
Triste e incondicional animalito
Triste mirada canina
Triste e incondicional animalito
eyyyy
ResponderEliminarvaya cambio le has hecho al blog!! jeje Creo que voy a seguir dandome un paseito por estos lares ¡nos leemos!
muak
Kat q pasa cómo va todo. Me gusta el nuevo diseño del blog. Nos vemos!!
ResponderEliminarque amor
ResponderEliminarmuy bueno... pasate por mio http://www.relatosdeundesquiciado.blogspot.com/
ResponderEliminar